XXI

Es la una y encomiendas

a Juan tu querida madre,

y entonces pides perdón

por nosotros a tu padre.

 

XXII

A las dos otra vez hablas, 

sediento como Israel,

y al punto te mortifican 

con el vinagre y la hiel.

 

XXIII

A las tres gritas y dices: 

"Ya está todo concluido".

Mueres, y llore tu muerte 

todo el mundo conmovido.

 

XXIV

A las cuatro una lanzada 

penetra en vuestro costado,

donde brota sangre y agua 

para lavar mis pecados.

 

XXV

A las cinco de la cruz 

os bajan hombres piadosos,

y en brazos de María 

adórante religiosos.

- pág.19 -

 
 
 
 
 
 
 

XXVI

A las seis con gran piedad,

presente también María,

entierran a tu cadáver,

y ella queda en la agonía.

 

XXVII

Vos sin hijo, tierna madre, 

yo sin padre, madre amada,

en vos mi esperanza fundo, 

quedáis por mi abogada.

 

XXVIII

El reloj ha concluido, 

sólo restas pecador

que despiertes a sus golpes 

y adores al Salvador.

 

- pág.20 -

 
 
 
 
 


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