XXVIII

Haced mí Jesús amado

que mis ojos hechos fuentes

lloren lágrimas ardientes

de lo mucho que he pecado;

y pues tanto os ha costado

para clavarlos mejor.

Por tu pasión ...

 

 

 

Perdona Jesús mío

perdona mi pecado,

con él he renovado

ingrato tu pasión.

 

 

 

 

- pág.11 -

 
 
 
 
 
 
 

I

El hijo del eterno

de espinas coronado,

a muerte es sentenciado

cual pérfido traidor.

Y yo con nuevas culpas,

con infames delitos,

pedí la muerte a gritos

de Dios, mi salvador.

 

II

Por mi salud el cuello

al santo leño inclina,

y a la muerte camina

cual cordero mi Dios.

No más ya caminemos

por la senda del vicio,

de Dios en el servicio

vamos de Cristo en pos.

 

III

Bajo la cruz pesada

quien al mundo sostiene

rendido a tierra viene

por levantarme a mí.

Y en vicio sumergido, 

¿no tenderé la mano

a mi Rey Soberano?

¿su amor pagaré así?

- pág.12 -

 
 
 
 
 


<--ANTERIOR PÁGINA
 

 


SIGUIENTE PÁGINA -->