El retablo mayor, de estilo herreriano, parece una imitación humilde del de El Escorial. Es de madera tallada y dorada. El primer cuerpo horizontal se apoya en seis columnas dóricas, el segundo en otras seis de orden jónico y el tercero en cuatro corintias. En el último cuerpo, el ático, hay un Calvario limitado por dos columnas con capitel compuesto. Las columnas delimitan espacios donde se sitúan tallas de madera. En origen pudieron existir tablas pintadas, al estilo de otros retablos, pues las peanas donde descansan las imágenes no pertenecen al retablo. Algunas de las figuras que aparecen procederían de otras ermitas de la villa (la de San Sebastián, Santa Cecilia, María Magdalena). La distribución es la siguiente: en el primer cuerpo, de derecha a izquierda: San Sebastián, Santiago Apóstol, San Pedro y San Francisco de Asís.
En el segundo: Santa Inés, Santa Cecilia, San Judas y Santa María Magdalena. En el tercero Santa Margarita de Cortona y San Benito.
En el ático: la escena del Calvario, con Cristo crucificado, la Virgen y San Juan.
En la parte inferior del retablo se encuentran imágenes de los Evangelistas, cada uno con su símbolo, en pequeño tamaño de madera policromada, muy deterioradas.
En el centro del retablo aparece la figura de la Patrona, Nuestra Señora de la Asunción, y por encima una escena de la Coronación de la Virgen.

Hay en la Iglesia otros retablos, dos neoclásicos y otros dos barrocos dorados.